Incorporador para cama asistencial
La estructura está fabricada con materiales resistentes, como acero inoxidable, aluminio o acero. El precio de un incorporador para cama asistencial oscila entre 150 y 200 euros. Normalmente son estructuras que pueden ajustarse manualmente de un lado de la cama al otro sin problemas. Su manejo es relativamente sencillo y facilita notablemente que el paciente se mueva en la cama, especialmente al realizar movimientos del torso.
Los incorporadores para cama asistencial contribuyen a que las personas encamadas puedan moverse al menos parcialmente. No solo facilitan la vida del paciente: también alivian considerablemente el trabajo del personal cuidador y ayudan a fortalecer la musculatura.
Los incorporadores de cama también se denominan trapecios y se colocan siempre en la zona del cabecero del paciente. Por lo general, el seguro médico cubre los costes de accesorios como los incorporadores para camas asistenciales, siempre que exista una prescripción médica. Hay distintas ayudas equipadas con asideros de trapecio, barandillas laterales o barras. En pacientes con demencia, los incorporadores a menudo pueden dificultar más que ayudar.
¿Para quién es adecuada una ayuda para levantarse (incorporador de cama)?
Son especialmente adecuadas para quienes aún conservan suficiente fuerza en brazos y hombros para incorporarse con su ayuda. Permiten elevarse, al menos parcialmente, de forma autónoma y descender suavemente. Así es posible que tú o un familiar salgáis de la cama con facilidad y autonomía.
Consejos de compra
Si no sabes exactamente qué incorporador para cama asistencial elegir, conviene comprar en una ortopedia local. Allí puedes probar distintos tipos por ti mismo y seleccionar el modelo adecuado.
Comparar ayuda a ahorrar
Si el seguro no cubre el coste de un incorporador, por el motivo que sea, comparar en Internet entre los numerosos proveedores puede ayudar a ahorrar.
Basta con introducir los requisitos del incorporador en el comparador en línea y este identificará rápidamente los modelos adecuados.
Sorprende lo grandes que pueden ser las diferencias de precio entre proveedores.
Los resultados se muestran en una tabla para que el cliente pueda elegir y pedir con calma el incorporador más adecuado. El producto suele entregarse en pocos días. Comprar en línea puede ahorrar mucho dinero frente a la compra presencial en una ortopedia.
Al elegir, presta más atención a la buena calidad que al precio. Los modelos baratos casi nunca convencen en estabilidad y seguridad. Solo un incorporador de alta calidad da al paciente la sensación de seguridad necesaria para utilizarlo con confianza.
Conclusión: en general, conviene optar por productos de marca, ya que solo estos ofrecen una buena relación calidad-precio. Tanto en incorporadores flexibles como en modelos para camas normales o asistenciales, hay que priorizar la calidad y considerar el precio en segundo lugar.